Dia 3 nuevo

 Y a las 14’00 como estaba previsto salió el vuelo, que fue muy tranquilo, aprovechamos para echar alguna cabezadita, y hacer algún pasatiempo. Unos minutos antes de su hora prevista que eran las 14’30 (hora local), llegamos a Oporto. Al llegar a recoger la maleta ya estaba dando vueltas. Lo primero que hicimos en la zona de llegadas fue pasar por la Oficina de Turismo a recoger un mapa (muy bueno por cierto), y aprovechando que allí vendían la Tarjeta Andante y la recargaban, compramos un billete de Z4 (1’80 €) para ir al centro. En casa habíamos visto los horarios, así que tampoco había prisa, nos sobraba tiempo; salen cada 30 minutos normalmente. La estación del Aeropuerto está cubierta, pero al exterior, ya que este metro la mayoría de su recorrido lo hace por fuera a nivel de calle, solo en el centro es cuando va bajo tierra.



El día estaba muy nublado y caía algún chaparrón intermitentemente. Nos bajamos en la estación de Bolhão (desde el aeropuerto sin transbordos), que está situada en Rúa Santa Catarina, una calle peatonal y de compras, sin casi pendiente (algo muy importante cuando vas cargado con las maletas); y en menos de 10 minutos llegamos al hotel.

El hotel elegido fue el B&B PORTO CENTRO, que era un antiguo cine; lo elegimos porque desde el primer momento que buscamos hoteles nos gustó este por varios motivos. Era bastante económico, con un diseño sencillo; además está bastante céntrico, bien comunicado en metro (llegas directamente desde el aeropuerto), y también está cerca de la estación de tren. Pensamos que fue en gran acierto.


Hicimos el check-in,  dejamos las maletas y en un instante ya estábamos en la calle. Nada más salir a la calle nos tropezamos con su típico tranvía.


Nuestro primer destino fue la AVENIDA DOS ALIADOS, primero pasamos a ver el McDonalds que es bastante curioso, en estilo Art Nouveau.


Luego subimos un poco más hacia arriba, donde está PAÇOS DO CONCELHO (Ayuntamiento), donde nos hicimos las primeras fotos del viaje.


Como no llovía, allí mismo cogimos el metro en la parada Aliados, para llegar a Jardim do Morro (recargamos la tarjeta con un billete de la Z2), eran solo 2 paradas, pero como no teníamos muy clara la distancia fuimos en metro. La vedad es que es una distancia que se puede hacer perfectamente a pie, pero también es curioso cruzar el PONTE LUIS I por la parte de arriba con el metro. Este puente fue construido por un discípulo de Eiffel en 1886, y su arco todavía es el más grande del mundo en hierro forjado. Desde esta zona, donde está el JARDIM DO MORRO, y la llegada del teleférico, se obtiene una de las mejores vistas de la ciudad. Luego cruzamos el puente andando.